Espirales 11. La razón de las espirales.
Posteado en Espirales sobre Septiembre 3, 2007 por Mon Petit RenardQué mejor que comenzar con tan nefasto punto de partida, qué peor modo de hacerlo que dejar la respuesta al principio, sin ni tan siquiera haber planteado la cuestión. ¿Genitivo objetivo o subjetivo? ¿Hay una razón para, digamos, que haya espirales, para que éstas tengan una razón de ser, una esencia primera que les da origen? ¿O bien éstas poseen, en sí mismas, una razón, como cualidad inherentemente suya? Bien, ¿y por qué cualquiera de estas dos opciones? La cuestión genética, plantéese de modo trascendente o inmanente, desde el punto de vista de la causa externa o interna, deja siempre como deuda impagada todavía un movimiento, un paso atrás que su propia ceguera, su propia obsesión en el origen, le impide dar. La clave no es tanto la cuestión de la génesis, sino, y esto no es una mera inversión, la génesis de la cuestión. No es una mera inversión porque, precisamente, de la cuestión es de lo que no puede plantearse una génesis. La génesis sólo puede remitir a la respuesta; ahora bien, si, en ese movimiento todavía no dado, se consigue separar la contestación, la proposición afirmativa o negativa, el contenido, de aquello que le pudo dar lugar sin tenerlo, sin presuponerlo, entraremos en una vía que, si bien tal vez no nos dé la razón de las espirales, tal vez sí nos encamine por las espirales de la razón.