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Caos/ Cosmos 22. [a]nfinoia.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Mayo 5, 2008 por Mon Petit Renard

El [a]nombre secreto que aguardaba agazapado, [a]formal-locativo; ¿Referencia al cruce de línea? ¿Cómo iba a haberla, si ese secreto a lo que ningún nombre se aplica, cuya puesta entre paréntesis ha de ser continua; si debemos pedirle disculpas constantes al lenguaje por prostituirlo en esta ausualidad; si ningún retorcimiento ni combinación ni juego ni baile de letras deja de ser, y qué otra cosa; si ni la nada, el borrón vacío que la ausencia total convierte en lienzo supremo para el pensar; si… si… et caetera; ni afirmar, ni negar, sino [a], todo convertido en [a], [a]nfinoia (todo, conversión: risa demente, burla sin ápice de humor, desprecio o cinismo), cómo localizar, con línea o sin ella, con cruce o sin él?

Caos/ Cosmos 21. Modelado.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Noviembre 5, 2007 por Mon Petit Renard

Que la barrera sea un pliegue y no una mera frontera; que ese pliegue sea necesariamente ambivalente; que la lectura del modelo pueda hacerse sobre elementos cristalizados y sin embargo móviles, colocantes y articulados; que la rotura de simetría se produzca a través de los cristales que fuerzan el pliegue, generando singularidades a través de desgarros sobre el plano, que abren brechas imprevistas en las que ya no puede seguir hablándose de formal-locativo ni contenido-actualización; que el modelado sea, pues, caos y cosmos y sus singularidades.

Caos/ Cosmos 20. Pérdida en la ocupación.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Septiembre 11, 2007 por Mon Petit Renard

Y es consecuencia desprendida que, al reflotar, respira siempre un aire nuevo y extraño, la que se admira y pretende admiración y para fundirse se resiste a deshacerse y se deshace cuando no se funde: se ocupa en las cosas resistiéndose y se desocupa dejándose ir. Yendo a las cosas se niega a ir-en-otro, se evade de ellas y de sí al fundirse en ellas y en sí, y pese a la incomodidad y el dolor que este quebradero genera, suspira por las cosas y por que ellas lo hagan en ella. En la ocupación halla la pérdida de lo que quiere y con ella la de sí; en el vacío encuentra todo. Ve también las posibilidades de un giro sutil.

Caos/ Cosmos 19. El dogma de reflexividad e identidad.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Junio 12, 2007 por Mon Petit Renard

El sujeto, si es que debe ser algo, es reflexivo en tanto que idéntico a sí mismo, e idéntico a sí mismo en tanto que reflexivo. Porque hay espejo el sujeto se sabe idéntico a sí, y porque se sabe idéntico a sí mismo hay espejo. Sin desdoblamiento de sí en sí mismo y sí mismo de sí, no hay sí mismo, sin sí mismo, no hay sujeto de sí mismo. El sujeto está atrapado en sí, en sus condiciones de identidad y reflexividad, condiciones que son reflexivas e idénticas ellas mismas y condición de toda reflexividad e identidad posibles. El sujeto se requiere cerrado en sí. Pero el sujeto es a su vez uno de los polos de una relación, relación en la que se repite el juego que se produce en el interior del sujeto, pero con el objeto como extremo del desdoblamiento y con la diferencia y la opacidad como condiciones. Condiciones y extremos, puesto que abiertos, desdoblados y remitidos, interiores y exteriores al tiempo, diferentes e idénticos, diferenciados e indiferenciados, no pueden ser fundados desde sí mismos; el fundamento es solicitado. El fundamento no puede ser otro que Dios, pero si Dios está muerto no quedaría nada con lo que fundar, luego el sujeto también se nos caería.

¿Y si el sujeto no fuese ni reflexivo ni idéntico? ¿Y si no hubiera necesidad de espejo? ¿Y si tampoco fuese necesario hipostasiar el movimiento interno hacia el exterior, en el extremo y hacia el objeto? ¿Y si multiplicidades reemergentes y con la diferencia en sí como sí mismo fuesen igualmente insuficientes? ¿Y si la reflexividad y la identidad, o la  opacidad y la diferencia no fuesen más que dogmas, y no el sujeto?

Caos/ Cosmos 18. Corrientes de fondo.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Junio 4, 2007 por Mon Petit Renard

Por debajo de la imagen automática, por debajo el armazón armado alrededor del punto desde-donde-cuando, por debajo de  la agrupación de puntos críticos, por debajo de los juegos que juega el Mismo consigo mismo; inadvertido entre las seducciones de lo Otro, cruzado con el torrente de estímulos, retorcido entre las espirales, inmora la corriente de fondo, la anfinoia encarnada en flujo, río que riega la tierra baldía y hace brotar todo tipo de flores extrañas, aromas y reflejos, susurros y gritos, aspiraciones y ternuras, placentas y venenos.

Caos/ Cosmos 17. La blandura del cierre.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Mayo 24, 2007 por Mon Petit Renard

Aunque los movimientos de constitución tengan en el espejo una de sus figuras, aunque en los acoplamientos dentro de la placenta relacional el fluido solidificado se dedique a recibir y emitir reflejos con un encargo, aunque un foco relevante de puntos se constituya como Mismo en los flujos de haces, no por ello podremos considerar clausurada armónicamente -cósmicamente- la constitución misma, dentro de su relación consigo, como Sí Mismo. Antes bien, el espejo puede ser membrana, lugar de paso, incluso sin que aparezca una figura ostensiva como el atravesar hacia un Afuera; la imagen puede revelarse, de manera sutil, como ligeramente alterada, no del todo coincidente, con presencia del fallo; puede ser suficiente ese mínimo para dar la pista, el indicio que avise de la blandura del cierre.

Caos/ Cosmos 16. Amaneceres sobre una chatarrería, al fondo campo llano e interminable.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Mayo 23, 2007 por Mon Petit Renard

El amanecer tiene un sonido peculiar, Febo tiene su propia banda sonora: un sostenido de fondo, semicorcheas crepitantes y casi inaudibles… algunas notas se destacan… Y la luz no es igual, ni todas las veces ni en todos los sitios: cada vez una única vez. El rato y el sitio puntean distinto. El cuerpo responde a la promesa del inicio, cada vez una única vez. En el sitio abigarrado, gris, oscuro y filtrado, o en el sitio abierto, luminoso, vertiginoso, en el rato apresurado y lleno o en el estirado y calmo, crecen las espirales y cada vez una única vez puntean distinto.

Caos/ Cosmos 15. Pornontología.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Mayo 14, 2007 por Mon Petit Renard

Lugar del agujero, la cueva, la matriz, la abertura, el resquicio, la hendidura, la herida. Y del monte, el fruto, la roca, el seno, el manantial. La anfinoia de la de blancos brazos.

Desplegado sobre ambos lados del pliegue se revela la anfinoia: simetría, por un lado, asimetría, por el otro. El despliegue parecería realizarse sin pérdida: vida y muerte en el cosmos, vida y muerte en el caos. Pero, al verterse el concepto, vida y muerte son no sólo símbolos, sino, a su vez, algo irreductible al concepto y al símbolo. No hay simplemente “energía” -lo físico, cualesquiera nombre tuviera-, de un lado, y “conciencia” -lo mental, cualesquiera nombre tuviese-, del otro; ni siquiera un tercero, lo espiritual, lo trascendental, como quiera que entendido pudiera ser esto, puede añadirse sin más y completar todos los términos posibles… O, mejor, de este modo justamente podría completarse todo aquello que es susceptible de ser “completado”; caos, cosmos. Simbolizando, hipostasiando; se agotan las posibilidades en el paso. Y, sin embargo, sólo uno de los lados de la anfinoia ha sido tocado. Vueltos sobre sí, los lugares del principio, tan iguales, y sin embargo, del otro lado…

Caos/ Cosmos 14. Irreversibilidad.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Abril 30, 2007 por Mon Petit Renard

Los elementos de lo que aquí se ha llamado “modelo” son irreversibles, no tanto por una incapacidad de retroceso, de un regreso a un estado anterior del que puedan haber sido desplazados o la vuelta sobre sí que iguala a sí, sino, antes bien, porque el retroceso, el regreso o la vuelta sobre sí circulan en paralelas radicalmente asimétricas, que se pliegan, indefectiblemente, sobre sí, mostrando no ya dos lados sino un despliegue potencialmente inagotable en ese plegarse sobre sí, cada uno sobre el otro que es sí mismo en otro, remisión infinita, espejo insondable, irreversibilidad abismal: sobre la línea de horizonte, todo lo que hay; sobre la línea de la línea del pliegue, la succión inversora que no ofrece un mero contrario o contradictorio, sino que abre hacia eso otro sobre lo que se pliega y cierra el pliegue en ese infinito que terminó con las posibilidades a fuerza de exceso de lo abierto y de lo cerrado, exceso, por lo demás, irreversible.

Caos/ Cosmos 13. Quiebre de los cristales.

Posteado en Caos/ Cosmos sobre Abril 26, 2007 por Mon Petit Renard

Trasteando, el Mismo, ingenuo en su paradoja, se encontró a sí, cómo no. Pero trasteaba; se constituía a sí a partir del regreso del reflejo que se constituía en el espejo, pero algo que no estaba constituido antes de recibir de vuelta ese reflejo, ¿cómo podría generar, ser fuente de algo que se convertiría en imagen y que después se reflejaría y volvería a sí? Ingenuo en su paradoja, el Mismo encontró al Otro de sí, reflejado en el reflejo que volvió a sí a partir de sí sin origen en sí y sin embargo llevándolo consigo. Del espejo a la ventana, a la límpida claridad de lo exterior, a lo excéntrico, lo que genera el ansia… ansia que arrastró, al Mismo, ingenuo en su paradoja, contra el cristal.

El cristal se quebró, los cristales, tan claros, ellos, tan trasparentes, tan brillantes, se revelaron filos, los filos surcaron la carne que tiene ansia, la sangre brotó de los surcos, los cristales se empaparon, y reflejaron, volvieron a reflejar, imagen del Mismo con un origen a posteriori en su carne y su sangre y su ansia formada antes de comenzar.